Jueves, 4 de Febrero del 2021

Se viene una industria que demandara una mejor calidad de sus instalaciones eléctricas.

Las instalaciones eléctricas, son las fundamentales para llevar energía, entre otros, a los procesos productivos, a los sistemas de comunicación o a la simple iluminación de una vivienda, pero contradictoriamente, en muchos casos por costos u olvidos, son unas de las ultimas en darle la importancia que se merecen.

En una industria, el servicio de energía eléctrica es uno de los servicios internos de importancia junto al gas y el agua, donde estos también originan los servicios de aire comprimido, frio y vapor, fundamentales para los procesos productivos. Si hay energía eléctrica, todo está bien, pero si falla intempestivamente entramos en dificultades en finalizar un proceso productivo, generando perdidas de productos y de rentabilidad.

Hoy se habla de la revolución industrial 4.0, de la eficiencia energética y de las instalaciones sustentables, pilares de la nueva industria que se viene. Pero para llevar adelante este tipo de tecnología y metodologías, necesitamos tener instalaciones eléctricas, confiables y seguras.

Es muy común que, en la industria en desarrollo, existan instalaciones eléctricas de muchos años, que fueron ampliándose paralelamente al crecimiento del consumo. Del cual, en algunos casos, conjugan exitosamente equipamientos de 30 años de antigüedad junto a tecnología actuales. Pero en otros casos, la seguridad eléctrica entra en juego por falta de mantenimiento, por antigüedad de la misma, por falta de coordinación de las protecciones o por el crecimiento excesivo de la potencia consumida respecto a lo que puede soportar las instalaciones existentes, que sobrelleva a inconvenientes en la distribución de la energía eléctrica dentro de la industria.

Existen normativas nacionales e internacionales que especifican requerimientos técnicos mínimos a cumplir en los materiales y en las instalaciones; como también profesionales matriculados que, mediante estas normativas, aconsejamos y planteamos nuevas instalaciones y mejoras, que se consideran fundamentales para el buen desempeño de las instalaciones eléctricas. Esto, no se lo debe entender como nuevos costos, sino inversiones necesarias, que mantiene el crecimiento seguro de una pyme.

Con una instalación eléctrica, planificada en el crecimiento de la industria, podemos pensar en incorporar las nuevas tecnologías en la producción.

Ing. Emanuel C. Erba

emanuel.erba@inepsar.com

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